CAFETALERO

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viernes, 22 de abril de 2011

Hoy lograste volar- escrito por Luisa Elena Montiel Toro de Cuadros

HOY LOGRASTE VOLAR




Hoy lograste volar como un pajarito, el más dulce, tierno, amoroso, cariñoso, chistoso, gritón, consentidor, halagador, optimista, trabajador, pero sobre todo, como el mejor de los abuelos. Cuánto cariño dejaste en nuestros corazones sembrados, cuántas cosas maravillosas nos enseñaste y cuánto amor nos diste! Por fin lograste reunirte con tu adorada negrita y tu hijo Héctor, sin olvidar a la vieja Luisa, como tu la llamabas.



Nunca vimos en ti una mala cara, un mal semblante o una negativa, al contrario, siempre optimista y de buen amor, robándole sonrisas a la gente. De ti aprendimos el valor, aprendimos a nunca decaernos y a empequeñecer los problemas de tal manera que nos olvidábamos de los mismos. Aprendimos a reír, a ser amables, a valorar las buenas cosas de la vida, como lo es la música, un paseo por los pueblitos, una columna, un libro, en fin, tantas cosas..... Tú hiciste que cada uno de nosotros se sintiera orgulloso de llevar consigo el apellido TORO y nos enseñaste con hechos cómo mantener ese honor que tu siempre le diste. Eres tan especial, y es por eso que sigues en nuestros corazones y que jamás hablaremos de ti en pasado, porque eres el presente y el futuro de nuestras vidas, porque es por ti por quien cada uno de nosotros va a salir adelante venciendo todos los obstáculos como tu siempre lo hiciste. Eres una persona muy querida y muy respetada, pero todo aquel que te conoció sabe cuánto vales y la gran huella que has dejado en Paraguaná. Un Paraguanero de corazón, así te sentías, es por eso que eras un Paraguachero. La Pastora en Caracas te vio nacer, pero esa tierra cálida de Falcón fue la que te dio tus mayores alegrías y satisfacciones y a la que le dedicaste tu último pensamiento. Cómo olvidar cuando íbamos a buscar el periódico en Médano, cuando grababas tus programas, cuando comías maní y mandarinas, cómo olvidar que eras un amante del dulce. Haz dejado un sinfín de recuerdos en nuestros corazones, al igual que un sinfín de sentimientos que hoy te añoran. Antes de partir me tomaste de la mano y me dijiste que la “muerte” era solo un paso más y que no debía temerle a ella, que no me asustara cuando escuchara ruidos, porque ibas a ser tú, cuidándome. Abuelito adorado, estas líneas te las dedico para darte las gracias por lo excelente padre que fuiste para nosotros, por estar siempre allí, y porque se que siempre estarás cuidándonos en todo momento. Se que tus ojos velarán por nuestro bienestar y que nuestras alegrías y nuestras tristezas serán también tus alegrías y tus tristezas.

Gracias por darnos tanto de ti.

Te amamos,

Tus ocho “toritos”





Luisa Elena Montiel Toro

NOTA: Luisa Elena es nieta de Hilda Álvarez  de Toro, y como vemos, posee una fina pluma para llevarnos al terreno de la partida del esposo de Hilda, el periodista y escrito, Juan Toro Martínez....cuando Luisa escribió esas líneas contaba con 19 años......

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