CAFETALERO

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viernes, 22 de abril de 2011

En Sala de Espera....

¿Qué será de la vida de?


Mónico Toro Martínez



Periodista todo el tiempo



A los 73 años siguió siendo tan activo como cuando trabajaba en la industria petrolera. Y es que daba gusto conversar con una persona como Mónico Toro Martínez, para escucharle todas las anécdotas que protagonizó, que son historia casi reciente, y quien por tener una actitud siempre positiva -gracias a su gran autoestima-, le sirvió para afrontar con aplomo los sinsabores que normalmente tiene la vida.



Después de ejercer el periodismo en "El Nacional" y las revistas "Páginas" y "Bohemia", entre otros medios; este caraqueño de La Pastora, ingresó en la industria petrolera en el departamento de Relaciones Públicas de la Creole. La empresa lo envió por seis meses a Paraguaná para fundar el boletín industrial de la Refinería de Amuay, pero esta tierra árida, de fuerte brisa y un mágico calor humano lo atrapó para siempre. Toro acuñó el término "paraguachero" para designar a las personas que llegaron de otros lares, y como él, se sembraron y echaron raíces en esta hermosa península.



Mónico Toro Martínez, ampliamente conocido como Juan Toro Martínez, fue periodista, locutor y productor de radio, escritor y Cronista de Judibana, fue también miembro número de la Academia de la Historia del estado Falcón, y articulista de los diarios El Nacional, El Universal, Panorama y Médano, entre otros diarios de circulación nacional.



En su haber tiene más de 20 libros de poesía, novelas, relatos, crónicas y cuentos. Ya en su etapa de jubilado escribió dos libros: 25 y 40 años de Amuay, que narra sus vivencias como trabajador petrolero y describe en detalle el ambiente árido de aquellos primeros tiempos y la gente recia quienes como él, asumieron el reto de crear donde no existía nada.



Hasta su partida, siguió haciendo lo que siempre había hecho... lo que le gustaba hacer: escribir y producir radio, "la mejor radio", decía él.. Toro mantuvo su columna en el diario Médano y fue nombrado presidente de la Academia de Historia del estado Falcón, produjo el programa de música clásica "En concierto" para la emisora PDVSA 105.7 FM y permanentemente viajó a Caracas a visitar a sus hijos.



Se consideró un hombre afortunado por todo lo que la vida le dio. Aunque a veces le agobiaba la ausencia de Hilda, su esposa, y Héctor, su hijo; esa nostalgia también le sirvió de estímulo e inspiración para que en sus nombres fluyeran hermosas prosas que compartió en familia, con sus hijos y nietos.

Su casa fue también sede del museo "MuseHITO", donde además de realizar diversidad de actividades culturales, exponían las obras de HITO, seudónimo que utilizó su esposa como pintora ingenua (naif)



Juan Toro Martínez sigue siendo – a pesar de ya no estar físicamente entre nosotros, un hombre muy ocupado allá arriba, junto a San Pedro, esperando aún, su entrada al lobby del cielo……, Allá, desde la divinidad de la espera, seguirá de seguro, en las actividades que centraron su vida: investigando y buscando nuevas formas de entretener a través de su trabajo periodístico.

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